El piloto de Yamaha, Adrien van Beveren, muestra su fuerza y sus ganas de quedar primero en el podio en la próxima edición del Dakar, después de que tuviera que abandonar esta competición en la edición anterior. Conoce un poco más sobre él en esta entrevista oficial.

Fuente: https://www.dakar.com/es

Adrien Van Beveren está más dispuesto a ganar que nunca, así lo ha demostrado en esta entrevista oficial del Dakar. Después de la edición 2018 en la que tuvo que abandonar en la décima etapa y finalizar su primer Dakar en sexta posición y quedarse a pie de podio en 2017 (4º), a menos de dos meses de la salida de Lima, el piloto está decido que hará todo lo posible para llegar el primero al podio.

Adrien van Beveren, ¿cómo vivió la jornada de su abandono en el último Dakar?
Aquel día pasé por todas las emociones posibles. En la primera parte de la especial, perdí mi puesto de líder provisional del Dakar, luego me tranquilicé, hice mi trabajo y dio sus frutos, porque logré dejar a todos atrás en la segunda parte. Sabía que estaba realizando una buena operación. Y luego, justo antes de la meta, golpeé una piedra que no había visto y salí despedido. Tampoco es que fuera demasiado rápido, no fue por pilotar con demasiado entusiasmo. Fue el destino y nada más.

¿Cómo encajó el golpe?
Fue muy duro. Acariciaba mi sueño y se derrumbó. Por fortuna, entendí rápidamente que físicamente me iba a recuperar, aunque tuviera costillas rotas, un pulmón perforado y un hombro lesionado. Pero no dudé ni un segundo que iba a regresar al Dakar y rápidamente supe que sería este año.

¿Cómo fue su recuperación tanto física como psicológica?
Se me hizo largo, sobre todo porque los médicos no quisieron inicialmente operarme de la clavícula y la cicatrización tardó. A mediados de abril, PH Sport me invitó a participar en un rally por carretera en coches, pero en cuanto me pusieron el arnés me di cuenta de que la clavícula no aguantaba. Entonces, me operaron. Entre tanto he montado mucho en bicicleta, lo que me ha permitido trabajar lo que necesitaba y pude retomar la moto en julio. Ahora ya no me duele nada y puedo ir tan rápido como antes.

¿Qué ha sacado de positivo de este periodo tan delicado?
Lo primero es que me quedó claro rápidamente hasta qué punto amaba lo que hacía. No es que dudara antes, pero cuando te ves privado de ello, lo notas aún más. Luego se me hizo un poco largo, me tuve que armar de paciencia y logré conocerme mejor. También pude reorganizar todo mi entorno de trabajo, por ejemplo, empecé una cooperación con el entrenador físico de Cyril Despres, que dedicó mucho tiempo a ayudarme y animarme, al igual que muchas otras personas.

¿Estas satisfecho con la vuelta a la competición en el Desafío Inca (5º) y en el Rally de Marruecos (6º)? 
No acudí al Desafío Inca para ganar la carrera. Todavía me sentía un poco flojo a nivel muscular y tenía que volver a lanzar la máquina. Y en Marruecos el nivel era más elevado, pero debo reconocer que tampoco peleé a fondo para imponerme. Es peligroso correr por pistas partidas, por ríos secos. Ha sido una experiencia para mí, un trampolín.

Sin embargo, en enero, te esperan las dunas de Perú, tu terreno favorito…
El año pasado estaba al frente del rally al salir de Perú. Las dunas me encantan. La navegación seguro que es dura, así que me perderé y me volveré a encontrar. Trabajo ahora la intensidad que requiere la carrera y tomaré la salida en buenas condiciones, cómodo con mi posición.

¡Así que el objetivo es ganar! 
Sé que cuento con todas las bazas para ganar. La competencia será dura, pero no me voy a amedrentar. Si tuviera que definir el estilo de mis adversarios, diría que ellos ‘atacan’ más que yo. Kevin Benavides, por ejemplo, me da la impresión de que siempre lo da todo, mientras que yo busco más bien la fluidez. En cualquier caso hay un muy buen ambiente entre nosotros. Nos respetamos mucho. Todos son amigos… pero quiero ganarles.