Aretha Franklin nos ha dejado, pero siempre nos quedará su voz. Estas son algunas de las mejores canciones de la reina del soul.

La muerte de la cantante Aretha Franklin deja un gran vacío en la música, pero también un brillante legado de interpretaciones inolvidables. Desde Trail Riders hemos hecho una selección de las seis mejores canciones de la diva del soul para que disfrutéis de su maravillosa música.

‘Respect’ (1967)

La primera que nos viene a la cabeza cuando pensamos en Aretha es su tema ‘Respect’. Esta composición es de Otis Redding, habla de un hombre que trabaja todo el día, que trae el dinero a casa y que a su llegada al hogar reclama respeto a su esposa. Ella le dio la vuelta al sentido de la letra para crear uno de los himnos feministas más conocidos, pidiendo ‘respeto’ a la mujer.

‘Think’ (1968)

Esta canción es otro de sus himnos para defender a la mujer, esta vez escrito por la propia Aretha junto a su marido de entonces, Ted White. Fue publicada en 1968, y doce años después protagonizó uno de los momentos más importantes de la película ‘The Blues Brothers’.

 ‘I say a little prayer’ (1968)

Esta es una de las grandes versiones de la diva de Dionne Warwick. Compuesta por Burt Bacharach y Hal David, expresa la sensibilidad del gospel en todo su esplendor.

‘Rock steady'(1971)

Composición de la propia Aretha, donde se encaja en los ritmos apretados del funk, arrebatando incluso a los mejores músicos de estudio de Nueva York.

‘I Never Loved a Man (The Way I loved You)’1967

Esta canción compuesta por Ronnie Shannon fue el primer single de Aretha que se convirtió en la canción del momento en el 67. Este tema definió lo que sería su estilo de grabación e interpretación a finales de los sesenta.

 ‘A Change Is Gonna Come’ (1967)

A Change Is Gonna Come es un sencillo de 1964 del compositor y cantante de Soul Sam Cooke. Aunque supuso un éxito modesto para Cooke en comparación con sus sencillos anteriores. El tema ejemplificó como pocos el Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos de la década de los sesenta. Esta canción fue versionada por grandes artistas entre ellos la gran Aretha con su fantástica voz.

Su voz repleta de sentimientos, la adaptación de la tradición de los sonidos negros y la habilidad para trasladar su personalidad a cualquier canción han convertido a Aretha Franklin en la diva del soul y un referente dentro de la música popular.